La reserva hídrica española estaba el 29 de septiembre de 2026 al 59,2 % de su capacidad, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Los embalses almacenaban 33.204 hm³, 597 hm³ menos que en la medición anterior. Según la nota oficial, las precipitaciones fueron nulas en la vertiente mediterránea y prácticamente nulas en la atlántica.
Varias cuencas están por debajo de la media nacional: el Ebro al 46,0 %, el Segura al 50,1 %, el Duero al 51,4 %, el Júcar al 51,9 % y el Tajo al 54,9 %. Puedes consultar el detalle en la nota oficial del MITECO del 29 de septiembre.
Vaciar la piscina en otoño: mejor evitarlo si no hace falta
Con la reserva bajando y sin lluvia, un vaciado completo para el cierre de temporada es un consumo de agua que muchas veces se puede evitar. Antes de proponerlo al cliente, conviene comprobar tres cosas:
- Estado del agua. Mide pH, desinfectante y turbidez. Si los parámetros se mantienen dentro de los criterios del Real Decreto 742/2013, normalmente basta con corregir el tratamiento.
- Pérdidas. Una bajada de nivel anormal puede indicar una fuga en skimmers, boquillas o tuberías. Repararla ahorra más agua que cualquier otra medida.
- Cubierta y evaporación. Una cubierta de invierno bien ajustada reduce la evaporación y la entrada de suciedad, y con ello la necesidad de renovar agua.
Si hay que renovar agua
Cuando el vaso necesite una renovación parcial, es mejor hacerla por tramos y no de una vez, y programar el rellenado fuera de los momentos de mayor demanda. Si el vaso se vacía por una obra o reparación, planifica el trabajo para que dure lo mínimo y evita dejarlo vacío más tiempo del necesario.
Los datos de embalses son una referencia nacional, no una autorización ni una prohibición para llenar o vaciar una piscina. Antes de actuar, los profesionales deben consultar las condiciones de abastecimiento y las restricciones vigentes en cada municipio y cuenca.
Fuentes: MITECO, estado de los embalses, 29/09/2026; BOE, Real Decreto 742/2013.

